miércoles, 1 de marzo de 2017

7 Cardinal Rules For Life

7 Cardinal Rules For Life

1. Make peace with your past 
so it won't disturb your present.

2. What other people think of you 
is none of your business.

3. Time heals almost everything. 
Give it time.

4. No one is in charge of your hapiness.  
Except you.

5. Don't compare your life to others 
and don't judge them, you have no idea 
what their journey is all about.

6. Stop thinking too much. 
Its alright not to know the answers. 
They will come to you when you least expect it.

7. Smile. 
You don't own all the problems in the world.

viernes, 16 de enero de 2015

El Arte de la Prudencia - Baltasar Gracián



Trata con quien puedas aprender. Convierte siempre el trato amigable con gente que sean escuela de erudición, y cuya conversación sea enseñanza culta. Haz de tus amigos maestros, aprovechando el gusto de conversar para el útil aprendizaje. 

Refina lo que te dio la naturaleza. No hay belleza que no haya sido trabajada, ni virtud que no luzca bárbara sin el brillo de la elaboración. Lo que se pule mejora lo malo y perfecciona lo bueno. Si te quedas en lo que te dio la naturaleza, seras común y corriente. Aplícate cada día al arte de superarte. 

Obra siempre con una intención inesperada. Apunta hacia un objetivo, para deslumbrar, amaga al aire con destreza, pero en la realidad ejecuta lo que nadie espera, dejando siempre lugar para disimular tus verdaderos fines. 

Hállale el punto débil a cada uno. Es el arte de manejar voluntades. Cultiva la destreza de saber por dónde llegarle a cada uno. No hay hombre que no tenga sus especiales aficiones, distintas según la variedad de los caracteres. Todos adoran algo: unos las alabanzas, otros la fortuna y los más el placer. 

Valora más la calidad que la cantidad. No consiste la perfección en la cantidad, sino en la calidad. Todo lo muy bueno ha sido siempre poco y raro. No se valora mucho lo que existe en abundancia. 

Nunca caigas en lo vulgar. No te dejes llevar por el gusto. Gran sabio es el que se cuida de preferir lo que prefieren los muchos. 

Vive siempre en disposición de dar a los demás. Quien gobierna gana gran crédito si da, si hace el bien. Es la elegante manera del soberano conquistar el afecto de todos. 

Debes saber abstenerte. Si es gran virtud de la vida saber negarse a los demás, mayor tesoro será saber negarse a sí mismo, tanto en asuntos personales como de negocios. Hay aficiones viciosas que son como polillas que corroen tu precioso tiempo. 

Descubre tu principal virtud. Has de saber en qué profesión eres más capaz, y cultivar eso, y usarlo para ayudar a los demás. Cualquiera puede conseguir la prestancia en algo, si descubre que esa es su vocación. 

Pondera bien las cosas. Muchos ponderan siempre al revés, por darle mucha prominencia a lo que no la tiene, y darle poca a lo que realmente la tiene. 

Conoce el liderazgo natural. Tiene una secreta fuerza que le da superioridad. No viene de molestosas formas artificiosas, sino que surge de manera espontánea. Es hombre al que siguen todos, sin advertir cómo. 

Huye de los conflictos, que siempre traen otros. Es de los primeros requerimientos de hombre comedido. Los más capaces e inteligentes están siempre lejos de caer en esas situaciones problemáticas. 

Si tienes grandeza interior, eres persona mejor. Siempre valdrá más lo interior que lo exterior. Sujetos hay que son sólo fachada, como casas a medio acabar, porque les faltó fuerza interna: tienen entrada de palacio y habitación de choza. 

Sé juicioso y observador. Así dominarás las situaciones, en vez de que ellas te dominen a ti. Penetra con tu pensamiento hasta lo más profundo, aprende a analizar y juzgar todo. Cuando veas a una persona, estudia y valora su esencia profunda. 

Nunca te faltes el respeto. Ni pelees contigo mismo a solas. Sea tu misma entereza la norma que guíe tu rectitud, y témele más a la severidad de tu dictamen que a los preceptos externos que prediquen otros. 

Es importante que sepas elegir. Generalmente, de esto depende tu vida. Se fundamenta en el buen juicio y el recto pensar, para lo cual no bastan inteligencia y estudio. Se necesita sobre todo el discernimiento. 

Debes tener buenas respuestas repentinas. Hay hombres que bajo presión hacen todo mejor. Suelen ser fenómenos que repentinamente en todo aciertan, y errarían si los dejaran pensar. 

Adáptate a la situación, y usa tus recursos con moderación. No has de mostrar tus conocimientos en el trato con todos, ni de emplear más fuerzas de las que son necesarias para conseguir algo. 

Debes saber decir que no. No todo lo que te piden has de concederlo, ni a todos. No conceder es tan importante como saber conceder, y en los que gobiernan, es urgente dominar esto. El secreto está en el modo en que lo hagas. 

Aprende a llevarte bien con todos. Sé docto con el docto, y con el santo, santo. Es el secreto para ganártelos a todos, porque la identificación con el otro concita benevolencia. 

Cuídate al interpretar lo que te cuentan. Dependemos mucho de lo que nos cuentan. Es muy poco lo que podemos ver directamente, y hay por ello que oír lo que nos dicen. El oído es la segunda puerta de la verdad y primera de la mentira. 

Aprende a usar a tu favor a los enemigos. Un acto de agresión puede advertirte de muchas dificultades que jamás podría aclararte un acto a tu favor. Los enemigos te permiten descubrir tus virtudes y defectos, y así fabrican tu grandeza. Más peligrosa es la lisonja que el odio. 

No exhibas demasiado tus aciertos. Un defecto de lo excelente es que si se usa demasiado se convierte en abuso. Quien codicia todo enfadará a todos. 

Cuídate de los chismosos. Hay mucha gente vulgar cuyas cabeza, ojos y lengua están al servicio de la malicia y el descrédito. Son voces que manchan el prestigio y la reputación. Cuando lleguen a ti, dales el puntapié del indiferente desaire. 

Conócete a ti mismo. No podrás nunca dominarte si no te comprendes a ti mismo, en inteligencia y saber, en órdenes y amores. 

Gánate el afecto de los demás. Es uno de los primeros y mayores mandatos del Creador, que supo preverlo. Por el afecto entra el concepto. Es decir, no basta tener razón en lo que dices: debe decirse con amor. Algunos confían sólo en sus argumentos, pero es difícil convencer sin darse a querer. 

Cuando tengas fortuna, prepárate para cuando no la tengas. Aprovecha el cálido verano y prepárate a recibir el duro invierno. 

Evita la rivalidad y no se sabrá tu debilidad. Cuando entras a polemizar, buscando deslucir a otro, te desluces tú. Son pocos aquellos para los que es buena una pelea, pues la riña hace público los defectos que guardaba la cortesía. Muchos tuvieron reputación hasta que entraron en disputas. 

Debes saber convivir con quienes te rodean. También con los que te muestran odio. Hay que lograr un entendimiento con los que estamos obligados a convivir. La gente de dificilísimo carácter es problemática estando lejos o cerca. 

Trata siempre con gente de palabra. Tienes la ventaja de que puedes comprometerte con ellas y comprometerlas contigo. La mejor razón para confiar en este tipo de personas es su manifiesto sentido de responsabilidad, porque aún en las disputas se comportan con respeto al otro. 

No está mal que te equivoques, si sabes disimular y rectificar. Sé discreto en tus afectos y disimulado en tus defectos. Todos nos equivocamos, pero los habilidosos saben rectificar sus errores, mientras los torpes hacen más grandes los suyos. 

Nunca te quejes. El que se queja se desacredita. Es más probable que quien te escucha se moleste en vez de consolarte. 

Tan importante es que seas virtuoso como que lo parezcas. Las cosas no se recuerdan por lo que son sino por lo que parecen. Ser virtuoso y saber mostrarlo es ser dos veces virtuoso. 

Prefiere estar loco igual que todos, y no cuerdo y solitario. Así dicen los políticos, con toda razón. Que si todos son locos, tú no saldrás perdiendo por estarlo. Si eres el único cuerdo, te acusarán de loco. 

El Arte de La Prudencia de Baltasar Gracián.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Canción Cabaretera

En un cafetín del puerto,
vive Charo la tanguista
rodeada de marineros
que no la pierden de vista.
Los hay de todos paises,
mezclados en el ambiente
donde las tardes son grises
y con olor a aguardiente.

Ay!, ay que pena,
¡qué pena la de esta Charo!
Ver a una chica tan buena
en medio del populacho
ver a una chica tan guapa
en manos de estos borrachos.

Salimos de Mozambique
con rumbo hacia el extranjero.
Cargados de caña de azucar
que vale mucho dinero.
Llegamos a Buenos Aires,
que es puerto muy importante
y allí vendimos la caña,
a tres o cuatro ignorantes.

Ay!, ay que pena,
¡qué pena la de esta Charo!
Ver a una chica tan buena
en medio del populacho
ver a una chica tan guapa
en manos de estos borrachos.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Qué agradable es leer una buena entrevista ...de uno mismo!


Hace unas semanas, Gabriela Zea me entrevistó para su estupendo blog Barcelonogy. Fue una experiencia muy agradable pues tuvimos una conversación no habitual entre una sobrina y su tío. Hablamos de Barcelona, de SantaMarta, de planes de fin de semana pero sobre todo, no hablamos de familia. En realidad, para eso ya tenemos la Navidad que llega próximamente.

Aquí dejo el link por si existe alguien que llegando a leer esta líneas, tenga un mínimo interés en leerla.


Buen puente de Diciembre!

martes, 3 de septiembre de 2013

Mandamientos de Thomas Jefferson

Parece ser que Thomas Jefferson, quien fue presidente de los Estados Unidos, citó una serie de mandamientos que siguen pareciendo muy actuales. Aquí los dejo.

Nunca dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.
 

Nunca molestes a alguien por algo que puedes hacer tu solo.

Nunca gastes tu dinero antes de tenerlo.

No compres nada inútil con el pretexto de que es barato.

El orgullo y la vanidad nos cuesta mas que el hambre, la sed y el frío.

Nunca nos hemos arrepentido de haber comido demasiado poco.

El trabajo hecho a gusto no cansa jamás.

Las cosas hay que empezarlas siempre por el principio.

Olvida los errores del pasado y presiona sobre los grandes logros para el  futuro.

Evita las preocupaciones y penas que sólo están en tu imaginación y que no han acontecido todavía.

Cuenta hasta diez antes de hablar cuando estés enojado y disgustado y hasta cien antes de hablar cuando estés encolerizado.

Dedica tanto tiempo a mejorarte a ti mismo que no tengas tiempo para criticar a los demás.
Se demasiado grande para preocuparte, demasiado noble para enojarte, demasiado fuerte para temer y demasiado feliz para permitir problema.

miércoles, 24 de julio de 2013

Fragmento de Rubaiyat


Fragmento de Rubaiyat
Omar Khayyam (Irán, 1050-1122)

¿Qué vale más? ¿Examinar nuestra conciencia sentados en una taberna
o posternarnos en una mezquita con el alma ausente?
No me preocupa saber si tenemos un Dios ni el destino que nos reserva.

Procede en forma tal que tu prójimo no se sienta humillado con tu sabiduría.
Domínate, domínate. Jamás te abandones a la ira.
Si quieres conquistar la paz definitiva,
sonríe al Destino que se ensaña contigo y nunca te ensañes con nadie.

Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, esfuérzate por ser feliz hoy.
Toma un cántaro de vino, siéntate a la luz de la luna
y bebe pensando en que mañana quizá la luna te busque inútilmente.

Más allá de los límites de la Tierra, más allá del límite Infinito,
buscaba yo el Cielo y el Infierno.
Pero una voz severa me advirtió: "El Cielo y el Infierno están en ti.

El mundo inabarcable: Un grano de polvo en el espacio.
Toda la ciencia del hombre: Las palabras.
Los pueblos, las bestias y las flores de siete climas son sombras.
La Nada es el fruto de tu constante meditación.

La vida no es más que un juego monótono en el que con certeza encontrarás dos premios:
El dolor y la muerte. ¡Feliz el niño que murió al poco de nacer!
¡Más feliz aún aquel que no tocó el mundo!

En la feria que atraviesas, no procures encontrar algún amigo.
Tampoco busques sólido refugio.
Con ánimo valiente, acepta el dolor sin la esperanza de un remedio inexistente.
Sonríe ante la desgracia y no le pidas a nadie que te sonría: perderás el tiempo.

Imposible observar el cielo.¡Llevo en los ojos un cendal de lágrimas!
Gráciles chispas son las hogueras del Infierno frente a las llamas que me consumen.
El Paraíso para mí, no es más que un instante de paz.

Mi nacimiento no trajo ningún bien al mundo.
Mi muerte no disminuirá ni su esplendor ni su grandeza.
Nadie pudo jamás explicarme para que he venido, ni por qué he venido ni por qué me iré.

En el vértigo de la vida sólo son felices los que presumen de sabios y los que no tratan de educarse.
Me incliné sobre todos los secretos del Cosmos
y retorné a la soledad envidiando a los ciegos que hallé por el camino.

Cuando muera habrán muerto las rosas, los cipreses, los sabios bermejos y el vino perfumado.
No habrá más albas ni crepúsculos, ni penas ni alegrías. El mundo habrá dejado de existir.
El mundo es real; sólo en función del pensamiento. 

martes, 25 de junio de 2013

Itaka

Ayer mi padre, que dentro de un mes cumplirá 90 años, me envío este bonito poema. Para é siempre ha sido una fuente de inspiración. Y tiene toda la razón del mundo. Te quiero padre.

 
                                      ITAKA

  Cuando emprendas tu viaje a Itaka,
  pide que el camino sea largo,
  lleno de aventuras y de experiencias.
  No temas a los Lestrigones, ni a los Cíclopes,
  Ni al colérico Poseidon.
  Porque si tu pensamiento es elevado,
  tales seres, jamás hallarás en tu camino.
  Si la emoción en tu cuerpo y en tu espíritu, es elevada,
  no habrá Lestrigones, ni Ciclopes, ni tampoco Poseidon,
  si antes en tu corazón, no estuviera colocado.

  Encontrarás tu camino. Pide que sea largo.
  Que sean muchas las mañanas de verano,
  En que llegarás, ¡con placer y alegría!,
  a hermosos puertos nunca vistos.
  Visita mercados fenicios. Compra finas mercancías,
  madreperla, coral, ámbar y ébano,
  sensuales perfumes de todos tipos.
  ¡Tantos perfumes sensuales como puedas!
  Detente en las ciudades egipcias,
  y aprende cuanto puedas de los sabios.

   Mantén a Itaka en tu memoria,
  ¡porque volver allí es tu destino!.
  No apresures el viaje, mejor que dure muchos años,
  Y que al final vuelvas a la isla enriquecido,
  con todo lo que hayas guardado y aprendido,
  No esperes que Itaka te haga rico.
  Itaka te ha enseñado este hermoso viaje.
  Sin él no habrías encontrado tu camino.
  Itaka no tiene nada más que darte.
  
  Si ahora al volver,  encuentras la Isla pobre,
  Recuerda que Itaka no te ha engañado.
  Sabio y lleno de experiencia, como has vuelto ahora,
  Entenderás lo que Itaka, lo que estas Itakas,
  significan.  
      
                                              Konstantinos Kavafis
                                        (1863 ­ 1933)